LUCÍA, 26
Con Laura puedo explicar mis emociones sin sentirme juzgada, me siento comprendida. Me ayuda a tener una percepción del entorno más real, valorar mis deseos y necesidades y aprender a “no hacer” y “ser” de forma más consciente. He conseguido reducir mi ansiedad, reducir mis síntomas físicos derivados de ella (problemas digestivos, presión en el pecho…); mi mayor avance ha sido conocerme mejor y mimarme más. Para mí ha sido importante descubrir que hay aspectos personales que me afectaban y no me daba cuenta de ello, y aceptar que mi psicóloga no me va a solucionar el padecimiento que me produce la precariedad laboral, pero sí me ayuda a comenzar una lucha más activa por mi bienestar.