HÉCTOR, 28 años
Irene hace que ir a terapia sea ir a estar con uno mismo. Se fusiona con lo que expreso y siento, me hace sentir comprendido y, por tanto, puedo hablar de todo, incluso de lo que no sé cómo expresar. Me está ayudando a conocer por qué reacciono de determinadas maneras y a identificar de dónde vienen mis conductas y qué emociones son las que estoy sintiendo. También generamos a veces ciertas representaciones de cómo hacer algo para enfrentar conversaciones concretas o situaciones de una manera más sana y asertiva, y eso me ha ayudado. Valoro muchísimo el cuidado que tiene para decir las cosas, el que no se entrometa sino que haga que ella y yo comprendamos juntos de dónde viene lo que estoy queriendo expresar. Y, sobre todo, que sea alguien con perspectiva social, abierta a todas las formas de vida.